Es un juego de mesa para niños en el que los jugadores deben girar y voltear rápidamente sus tres cubos para que coincidan con la cara de la carta de desafío.
Entrena la motricidad fina
Mejoran la coordinación óculo-manual
Se ejercitan en la concentración y la paciencia.
Logran reconocer mejor las formas y los colores.
Se ejercitan igualmente la tenacidad y la tolerancia a la frustración.
La capacidad de concentración y la memoria aumentan, especialmente la memoria a corto plazo.
Aprenden a resolver problemas con estrategias y de forma estructurada, algo que se consigue mediante la clasificación repetitiva de las piezas.
Es un juguete que puede usarse de manera individual o en grupo. De manera individual, como ya te hemos comentado, puede potenciar su creatividad e imaginación, pero de manera grupal mejora habilidades sociales como negociar, relacionarse y compartir.
Para niños mayores de 3 años de edad.
Incluye un divertido timbre para hacer sonar inmediatamente que se termina de armar la carita.

